La tarjeta T-money: una sola tarjeta para todo el país (y para el almuerzo)
En España la tarjeta de transporte es de una ciudad.
La de Málaga sirve en Málaga. La T-casual sirve en Barcelona. Si te vas a Madrid, lo que llevas en la cartera no vale y empiezas otra vez: máquina, tarjeta nueva, recarga nueva. Lo damos tan por hecho que ni lo pensamos.
Por eso, cuando alguien va a Corea, lo primero que busca es «la tarjeta de Seúl». Y no existe.
Lo que existe es una tarjeta que funciona en todo el país. La misma que usas en el metro de Seúl te vale en un autobús de Busan, en un taxi y en la tienda de la esquina para pagar el almuerzo.
Se llama tarjeta T-money, y este artículo es todo lo que hay que saber para usarla sin equivocarse.

Lo primero: no es una tarjeta de transporte
O sí, pero esa no es la manera útil de entenderla. La T-money es dinero en efectivo en formato tarjeta, que además resulta que abre los tornos del metro.
Dicho eso, los datos básicos:
- El precio habitual son 3.000 wones, algo menos de 2 €. Las más básicas bajan a 2.500 y las de diseño especial llegan a 5.000. Ese importe no se recupera: es el precio del plástico.
- Se compra en cualquier tienda 24 horas (CU, GS25, 7-Eleven), en las estaciones de metro y en algunos cajeros y kioscos.
- Se recarga con efectivo. Aquí está la trampa principal, y tiene su propio apartado más abajo.

Dónde funciona la tarjeta T-money: la lista completa
En transporte
- El metro del área de Seúl y el de las seis grandes ciudades: Seúl, Busan, Daegu, Gwangju, Daejeon e Incheon.
- Los autobuses urbanos de todo el país.
- Taxis que lleven el logotipo de T-money.
- Peajes de autopista.
Fuera del transporte
- Pagar en las tiendas 24 horas.
- Los cuatro palacios de Seúl, Lotte World, la cadena de librerías Kyobo y otros sitios.
- Consignas de equipaje y algunas máquinas expendedoras.
En una frase: en Corea la tarjeta de transporte no es una tarjeta de transporte. Es una tarjeta de dinero que además es muy buena en el transporte.
Y no hace falta comprar una nueva al cambiar de ciudad. Esa idea, que para un español es rarísima, allí es lo normal.

El truco que casi nadie explica: el transbordo de 30 minutos
Aquí está, para mí, lo mejor de todo el sistema.
Si tocas la tarjeta al bajarte y vuelves a tocarla en menos de 30 minutos, el siguiente trayecto no se cobra como un viaje nuevo: los dos cuentan como uno solo. Y funciona entre modos distintos: autobús → metro, metro → autobús.
En España eso, con alguna excepción de abono, prácticamente no pasa: coger el autobús y luego el metro son dos billetes y punto.
Hay una condición, y es donde se equivoca todo el mundo: en el autobús hay que tocar la tarjeta también al bajar. Si no lo haces, pierdes el descuento y encima te pueden cobrar la tarifa completa del siguiente.
Y la tarifa no es plana: es por distancia
- 1.550 wones —exactamente un euro al cambio que uso en cuánto cuesta viajar a Corea del Sur— cubren los primeros 10 kilómetros.
- A partir de ahí, 100 wones más por cada 5 kilómetros.
Esa tarifa base subió de 1.400 a 1.550 wones el 28 de junio de 2025, así que si lees una guía con la cifra antigua, ya sabes de cuándo es.

Por qué no te vale tu Visa
Esto ya lo conté en qué llevar a Corea del Sur, pero conviene repetirlo aquí porque es justo la razón de ser de esta tarjeta:
Tu tarjeta bancaria funciona en restaurantes, tiendas y taxis, pero no pasa por los tornos del metro ni por el lector del autobús. Es la única excepción importante en un país donde se paga con tarjeta en todas partes. Y para cubrir esa excepción está la T-money.
La trampa: la recarga es en efectivo
Las máquinas de recarga de las estaciones y los mostradores de las tiendas funcionan con billetes. No con tarjeta.
Hay una novedad: desde marzo de 2026, los kioscos nuevos de las estaciones grandes de Seúl aceptan tarjetas extranjeras (Visa, Mastercard, JCB, UnionPay, American Express) para recargar. Pero no están en todas las estaciones, y fuera de Seúl no cuentes con ello.
Conclusión práctica: saca algo de efectivo al llegar. No mucho —con 20.000 o 30.000 wones al día vas sobrado— pero que no sea cero.

Los cuatro errores que se repiten
- No tocar la tarjeta al bajar del autobús. Pierdes el transbordo.
- Entrar al metro con el saldo casi a cero. El torno te deja entrar y luego no te deja salir.
- Intentar recargar con una tarjeta extranjera. Salvo en los kioscos nuevos, no va.
- Comprar una tarjeta nueva en cada ciudad. No hace falta. Esa es justamente la gracia.

Y al final del viaje: recuperar el saldo
Se devuelve el dinero que te sobre en las tiendas 24 horas, en las estaciones o en las oficinas de T-money. Te descuentan 500 wones de comisión, y el precio de la tarjeta no se devuelve.
Mi consejo es otro: guárdatela. No caduca. Si vuelves dentro de tres años, la sacas del cajón, la recargas y sigues donde lo dejaste.
Para terminar
Que una tarjeta sirva para el metro de seis ciudades, los autobuses de todo el país, el taxi y el bocadillo de la tienda de abajo no es una comodidad que a alguien se le ocurrió añadir. Es cómo se diseñó desde el principio: no se troceó el transporte por ciudades, y no se separó el pago del transporte.
Si desde España eso suena extraño, es porque nosotros pensamos el transporte en unidades de ciudad. Ellos lo pensaron en unidades de país.
Ahora bien: con la tarjeta ya en la mano, al bajar al metro aparece la siguiente pregunta, y es una que no se resuelve con dinero. ¿Qué significa «quedamos en la salida 6»? Eso lo cuento aquí: el metro de Seúl y sus salidas numeradas.
De dónde salen las tarifas
Tarifas y funcionamiento salen de fuentes oficiales; los precios de tarjeta varían por diseño:
- Precio de la tarjeta (unos 3.000 wones), dónde comprarla y horarios del metro: guía oficial de transporte de la ciudad de Seúl.
- Tarifa base de 1.550 wones desde el 28 de junio de 2025 y el sistema por distancia: operadores de transporte de Seúl.
- El cambio a euros que uso en todo el blog es el tipo de referencia del Banco Central Europeo.
- Cómo funciona la red donde usas esta tarjeta: el metro de Seúl y sus salidas numeradas.
Lee también: Para trayectos largos, el precio del KTX y el autobús entre ciudades; y para usar la tarjeta fuera de Seúl, qué ver en Busan en tres rutas.
Y si ves por aquí alguna frase que un español no diría así, dímelo en los comentarios. También es mi manera de aprender el idioma 🙂
¿Te ha quedado alguna duda sobre Corea? Pregúntame y te respondo personalmente.
Lee también: Vuelos a Corea desde España y cómo ir de Incheon a Seúl.